martes, 9 de febrero de 2021

Los vínculos como factores de aprendizajes

"No hay nada en las personas que no sea la resultante de su interacción con el otro, grupos y clases" 

Enrique Pichón Riviere


Biológicamente desde la concepción y durante toda la vida, nuestro cuerpo, nuestro modo de pensar, sentir y hacer, se organiza y cambia en función de las interacciones que generamos, las características propias de cada individuo y el ambiente en el que este vive e interactúa. 

El primer grupo humano en el que el sujeto se desarrolla es la familia, adquiriendo allí todos aquellos conceptos, mapas y esquemas referenciales que luego reproducimos a lo largo de nuestra vida. Estos esquemas están conformados por el conjunto de experiencias, conocimientos y afectos, que actuarán modelando los pensamientos y las acciones de las personas con respecto a si mismo, a los otros y al mundo. Generando significantes positivos o negativos que actuaran como facilitadores u obstaculizadores a la hora de relacionarnos con el otro. 

La construcción de nuestra subjetividad (aquello que es propio), es al mismo tiempo singular y emergente de las tramas vinculares que lo trascienden, y con la que guarda una relación de productor y producido por el contexto en el que se desarrolla, siendo la persona el portavoz de una situación, y generándose también un juego entre su mundo interno y el mundo externo del sujeto.

Esas estructuras vinculares, van a permitir que se modelicen determinados afectos y establecer ciertas acciones como las permitidas, así como otra serán las prohibidas. Así, por ejemplo, vemos casos de hijos que nunca logran desarrollarse a partir de un sentir propio, por ser fieles a una lealtad familiar, a un padre o madre que determino en el sujeto una acción como no permitida, prohibiendo y no aceptando a la persona frente a su sentir. 

La construcción de la subjetividad no tiene solo su eje en lo familiar, sino también en lo Institucional y lo Comunitario, una multiplicidad de elementos interrelacionados e interdisciplinarios. Aquí entra en juego nuestra necesidad de pertenecer.... que repercute en esta construcción.

A través del vínculo se transmiten modalidades culturales, generando una identificación o apropiación de un rasgo del otro que se vuelve propio. La identificación siempre es un rasgo vincular, la identificación implica apropiarse de una determinada modalidad de pensamiento, pensamiento y acción que vienen anudados, implicando una multidimensionalidad. He aquí el arduo trabajo de la individualización en el pensar, sentir y hacer. 

"Cada ser humano individual es a la vez emergente, portavoz, emisario de estructuras vinculares grupales, institucionales y comunitarias que lo constituyen". E.P.R.

Cada ser humano que habla es a la vez hablado, la cultura que lo constituyo habla a través suyo. Esa cultura se encarnó por la intermediación de vínculos estructurados grupal e institucionalmente, conformando organizadores culturales. Los organizadores culturales son maneras de hacer las cosas que todos lo miembros aprendieron como la manera normal de hacer algo y que organizan la vida cotidiana de las personas, algo que esta debajo, un conjunto de acciones y de sentidos que le damos a esas acciones que organizan la conducta.

Cada familia, organización, comunidad tiene sus singularidades, pero cuando hay un organizador cultural compartido, comparten sus significaciones como algo naturalizado, que emerge de sus cotidianeidades, por lo cual, hay algunos elementos que no pueden faltar, que son los elementos compartidos que componen el organizador cultural. 

Los organizadores culturales, como prácticas sociales, producen efecto en el mundo externo, es decir, en las conductas con que las personas interactúan entre sí. Pero han sido aprendidos y forman parte del mundo interno de las personas. 

"Por prácticas sociales, tenemos que entender toda gama de actividades concretas, desde el cuidado de la madre hacia el niño y su alimentación, hasta las complejas operaciones que requieren cualquier actividad adulta laboral, de recreación, etc.". Marcos Bernard

Así, la vida cotidiana se constituye no solo desde el individuo, grupo, institución o comunidad donde interactúa, sino que también hay que pensar además de la familia, en las redes vinculares, en los grupos en los cuales el sujeto esta integrado o desintegrado, en las instituciones que lo apoyan, lo contienen o no, la cultura de su comunidad, la sociedad, y por sobre todo el momento histórico de esa sociedad donde crece. No es lo mismo un abuelo que creció con padres que venían de una guerra mundial, o de hijos que crecieron con padres en periodo de dictaduras militares, tampoco lo fue el 2001 en comparación al 2010, o en relación al 2020 en periodo de pandemia, el aislamiento social, el cambio en la modalidad laboral, económica, organizativa social, educativa y ultra desarrollo de la digitalización de la vida. Cada momento histórico determina características simbólicas, de interacción, prácticas, estructuras, lógicas personales en los individuos, modificando la forma de reproducción social.

¿De que te diste cuenta? ¿Con quién o que te identificas? ¿Cómo crees que son las interacciones humanas hoy en día? ¿Como te ves en 10 años? ¿Cómo ves a las futuras generaciones en sus modalidades interaccionales? ¿Cómo crees que repercute en cada generación estas modificaciones en la vida que estamos atravesando? ¿Cómo es tu cotidianidad? ¿Como se vinculan hoy las personas en esa cotidianidad? ¿Cómo lo hacían en febrero del 2020?

Por César Covi 

https://linktr.ee/cesarcovi

lunes, 13 de abril de 2020

Tiempos de cuarentena, tiempos de cambio, tiempos de Psicología Social (Articulo publicado en Revista Apuntes Grupales)





La realidad actual nos azota y nos obliga a vivir en la incertidumbre. Castigo o remedio para un cambio obligado, nos vemos en la necesidad de detenernos a pensar, sentir y hacer de una manera diferente a lo que consideramos “normal”. ¿Qué es lo normal?

En el interior del país estamos acostumbrados a que las cosas siempre lleguen con un periodo de demora. A veces, como en esta situación de pandemia mundial, resulta beneficioso. La sociedad no se predispone al cien por ciento a creer en lo que ocurre, se resiste a creer que nuestra realidad hoy en día es cuasi como la de una historia de ciencia ficción. De un momento a otro vemos las calles desoladas, vacías, nos sentimos obligados a detenernos por completo y mirar el mundo desde la venta, cambiar las costumbres, la cultura, los hábitos, la forma de trabajar, de comunicarse con el otro, hasta de festejar un cumpleaños.

Los abuelos aprendieron a usar whastapp, a realizar videos llamadas por zoom, a conectarse a internet para mirar una serie por Netflix, se crearon perfiles de Facebook para conectarse con sus familiares, empezaron a realizar pagos online. Algo que hasta el momento se creía que no era necesario para la gente de cierta edad.

Las redes sociales y los medios de comunicación informan, tanto como desinforman. Ya no se sabe en que creer ni en quien creer, la sobre información genera una falta de información estructural y sistémica. Los medios de comunicación, como los periodistas que la manipulan y la usan para generar puntos extras de rating o crear diferencias sociales sectorizadas, o imponer condiciones éticas y morales, quedaron intencionalmente sobre expuestos. 

Con el afán de cuidarse, las personas volvieron a implementar quintas en el hogar y comidas artesanales en la casa: volvió el pan casero y las tostadas, los buñuelitos y las tortas fritas, las tortas materas, el flan y los fideos caseros. Volvió el sentarse solo con el mate bajo el sol a esperar la nada, volvimos a reutilizar el patio, el único afuera que palpamos con confianza.

Pero como no todo lo que brilla es oro, también aparecen las dobles caras. Como la epidemia te invita a quedarte quieto, reproducir la cultura zen y no hacer nada para salvar al mundo más que quedarte en tu casa, como contracara, hay un costado bastante vertiginoso.

De golpe pensamos: ¿Cómo vamos cubrir las necesidades básicas si no hacemos nada? Aumento la recaída de las personas en tratamientos de adicciones, la discriminación y la desigualdad, las necesidades se vieron destapadas, donde aquellos que venían ser clase media sostenida, de golpe se vieron necesitados de cuestiones básicas e indispensables para la subsistencia, y hasta el momento no conocían la ayuda social. Y también surgieron nuevas redes de ayuda solidarias, entre personas de una misma ciudad que nunca antes habían tenido contacto para asistir a personas que nunca antes habían necesitado de ello.

De golpe se vieron denunciadas miles de situaciones y estados generales que creíamos teníamos bajo control, como la dirección de dirigentes que no sirven para dirigir, la gula del empresario piola exitoso al que no le interesa la salud de su empleado ni la de su grupo familiar, el sistema de salud y su precariedad.

De a poco y a medida que pasa el tiempo vemos que lo que estaba lejos ya comienza a acercarse a pasos agigantados, y que todo aquello que veíamos por los canales de noticias, y creíamos que solo pasaban en las grandes ciudades, nos toman como protagonistas.

Empiezan a despertarse muchas ansiedades, los niveles de tolerancia disminuyen y aparecen los miedos: miedo a lo desconocido y al ataque de un enemigo invisible de quien no sabemos cómo defendernos, y miedo a la pérdida de los seres queridos que nos rodean, de aquello conseguido con tanto esfuerzo y de las estructuras que nos sostienen. Las fantasías frente a las inseguridades toman el mando de nuestras vidas y empiezan a correr cadenas de WhatsApp con mensajes de gente que no conocemos diciendo cosas que quizás podrían ser verdad ¿o realmente lo son? ¿Limpiamos a diario con lavandina o la lavandina nos baja las defensas? ¿Los barbijos son seguros o retienen el virus? ¿Usamos la mano derecha o la izquierda? ¿Usamos agua con alcohol o no tiene el mismo efecto?
Empiezan a surgir las dudas de si lo que nos está pasando es a causa de un virus generado por consecuencias naturales, o impuesto por un país que quiere ser una nueva potencia mundial y derrota calladamente a los países más importantes del mundo. Los muertos en el mundo empiezan a ser enterrados en cantidades y los servicios de asistencia sanitaria no alcanzan para todos. ¿A quiénes vamos a sacrificar primero si el virus llega a nuestro pueblo?  

Las dudas y las suposiciones generan y motorizan una serie de cambios que van, desde el trato con el prójimo y la forma de vincularnos, hasta la virtualidad y la organización laboral, económica y social, y el encierro de los mismos pueblos para restringir el ingreso de personas ajenas a la ciudad que puedan contagiarnos. Como en la película Ratatouille, donde las ratitas se desinfectan para cocinar, si venís de afuera te desinfectamos hasta el auto. Como en la serie The Game of Trones, en la guerra de los muertos contra los vivos, sentimos que el enemigo está cerca, no sabemos ni cuándo, ni dónde, ni cómo va a atacar, pero lo sentimos cerca. El frío empieza a hacerse cargo de la noche, las vacunas antigripales escasean, las vitaminas C se agotaron por completo y hasta las naranjas aumentan su cotización en el mercado. La situación de caos y pánico crece. Acompañan al encierro, una fuerte sensación de soledad, de desorganización, de tristeza, de abandono, cambian los parámetros de “ser” en este mundo. ¿Qué entendemos por solidaridad hoy en día? ¿Hasta qué punto decidimos exponernos para ser solidarios? ¿Vale arriesgar la vida? ¿O solo damos lo que nos sobra y que no vayamos a necesitar para nuestra supervivencia? ¿El otro es el portador del virus y si me tose cerca saco un arma roseadora alcoholizada para defenderme? ¿O el otro es alguien que necesita mi ayuda para sobrevivir? El Coronavirus se instaló como un tercero en el vínculo y vino para modificarlo todo.

La construcción colectiva y el imaginario social plantean un nuevo escenario, un cambio rotundo de formas y de entender las relaciones humanas. Algunas personas continúan con pensamientos individualistas, creyendo que solos van a poder salvarse, frente a una construcción colectiva y en red, que no beneficia la construcción de poder en las manos de unos pocos.

Este virus de elite que llego en clase ejecutiva, pone en jaque, que ni las mayores riquezas del mundo están ajenas ni salvas, y también son tendientes a desaparecer. Hasta la corona Inglesa fue atacada por una nueva reina. Hay un chite que dice que va a ser la única corona que el príncipe Carlos va a conocer en su vida.

La realidad actual, aceptada o resistida, denuncia a las personas egoístas y prejuiciosas que señalan con el dedo a quienes no quieren aceptar la idea del cuidado del otro a través del cuidado de uno mismo. Saca del centro de la escena a quienes creían soberbiamente poderlo todo. Entran en juego la solidaridad y la cooperación como elementos indispensables para el desarrollo humano, un desarrollo que obliga a potenciar un sentido de pertenencia con la raza, y un sentido de pertinencia con la tarea de mayor envergadura que pudimos afrontar en la vida: la del cuidado de todos. El sistema colaborativo vino para instalarse, y los Psicólogos Sociales sabemos muy bien de que se trata. 

Nada más acertada para estos tiempos, que las palabras de nuestro querido Pichón, quien nos dejó una frase tan usada y nunca tan acertada como hoy: “En los tiempos de incertidumbre y desesperanza, es imprescindible gestar proyectos colectivos desde donde planificar la esperanza junto a otros”. 

La concepción de grupo y de agrupabilidad, tomó de repente un valor casi sagrado. Entender y ponernos completamente tras las filas de un mismo objetivo en común, se convirtió en una necesidad de subsistencia. Quien no entiende el objetivo y se posiciona en alcanzarlo, boicotea la vida, boicotea la existencia, ataca a su par, al mismo miembro de este gran grupo humano que habita en el mundo. Hoy el mundo es un gran grupo operativo produciéndose, donde podemos ver claramente el desarrollo e intercambio de roles y funciones que al analizarlos en profundidad dejan al desnudo esas necesidades encubiertas con materialidades banales, consumistas e intercambio de poder. 

De golpe dejamos la cultura del envase tan bien descripta por Chomsky, y de ser seres descartables como decía el gran Galeano. Los padres volvieron a ser padres y los hijos, hijos. El adulto responsable, y el niño un ser frágil y en construcción a quien cuidar. Los educadores volvieron al rol de educar y las familias al rol de contener. De golpe lo descartable se convirtió en esencial.  De golpe comienza un gran cambio en la concepción del sentido de solidaridad y cooperación. De golpe frente a este gran proceso masivo empezamos a sentir, pensar y hacer de otra manera.

Empezamos a buscar nuevas respuestas a nuevos paradigmas que faciliten nuestro proceso de construcción subjetivo. Potenciamos el intento de resolver lo inconcluso y por sobre todas las cosas, nos damos cuenta frente a este gran salto cualitativo, que estamos constantemente en movimiento, como una gran espiral dialéctica, en donde nada es fijo y eterno, en donde nada es total y absoluto, y por sobre todas las cosas comenzar a entender que no podemos seguir viviendo de la forma “normal” a la que estábamos acostumbrados. Lo natural dejo de ser normal, y ahora nos volvemos a preguntamos ¿Qué es lo normal?

Estoy seguro que en los próximos meses, nada va a ser igual que antes. ¿Cómo te estas preparando? ¿Por dónde transita tu proceso de cambio?

César Covi
https://linktr.ee/cesarcovi 

lunes, 23 de marzo de 2020

Recomendaciones Psicológicas para afrontar la pandemia

GUÍA BÁSICA 

Desde la Facultad de Psicología de la UBA se ha elaborado la siguiente guía básica para conducirse en esta emergencia: cómo protegerse y cómo afrontar esta situación desde el punto de vista psicológico. 




SENTIMIENTOS Y PENSAMIENTOS ASOCIADOS AL CORONAVIRUS: 

La situación nueva de pandemia dispara estados de ansiedad. El elevado nivel de incertidumbre que acompaña esta situación precipita y mantiene un estado de captación ansiosa que constituye la preparación frente a una amenaza nueva y desconocida. La situación vinculada con la pandemia es un estresor que puede incidir en nuestra calidad de vida. Algunas de las emociones que podemos estar sintiendo ante esta situación son: 

Miedo: a perder la salud, a las posibles consecuencias de la enfermedad, a la falta de recursos, a la falta de insumos básicos. Es posible sentir miedo ante una situación que se percibe como nueva y amenazante. Es posible que pensamientos como “me puede pasar a mi” o “puedo contagiar a mi familia”, emerjan. Frente a ello pueden aparecer pensamientos negativos asociados a la muerte propia o de la familia, así como también temor a contagiar a los seres queridos y provocarles un daño. Estos sentimientos pueden generar tanto reacciones funcionales como disfuncionales. Dentro de las reacciones funcionales es posible que aparezcan conductas creativas, actividades formativas o recreativas. En el caso de las reacciones disfuncionales que pueden incrementarse -aquellas conductas que implementamos para regular nuestras emociones negativas-, encontramos como ejemplo consumir noticias compulsivamente, entre otras. 

Frustración: esta situación puede provocar una sensación de pérdida de libertad, de dificultad en llevar adelante proyectos y actividades personales. Puede haber pensamientos del tipo “no puedo hacer lo que hago siempre”, “no puedo terminar mi trabajo”, “quiero salir y no puedo”. Frente a esta situación novedosa estamos obligados a ser pacientes y debemos generar nuevos hábitos. 

• Enojo: suele ocurrir cuando experimentamos la sensación de que está ocurriendo un hecho injusto. Puede haber pensamientos del tipo de “el gobierno tendría que haber cerrado antes, esto no es mi culpa” u “otras personas no respetan la cuarentena y se aprovechan”. Lo que puede provocar conductas irresponsables como salir de casa o iniciar pleitos. Es importante recordar la importancia de realizar las denuncias por los medios oficiales y no exponerse a situaciones violentas. 

Ambivalencia: es posible sentir alivio por estar en casa pero también emociones como miedo, frustración o enojo. Puede suscitarse en pensamientos del tipo “ahora puedo hacer lo que nunca hago. Aunque quisiera saber cuándo terminará todo esto”.

Desorganización: el hecho de no poder continuar con la propia rutina es un factor que desorganiza nuestra estructura; ya que perdemos la sensación de control. Es importante recordar la capacidad que tenemos para reorganizar una nueva estructura. 

Aburrimiento: el aislamiento provoca que nuestra posibilidad de vincularnos para compartir tiempo con otros se reduzca significativamente; con lo cual nuestras actividades de ocio y esparcimiento disminuyen significativamente. En este sentido, pueden aparecer pensamientos del tipo “¿ahora qué hago?”, “¿cuándo podré salir a divertirme?”. Es importante utilizar los medios digitales que tenemos a nuestro alcance para seguir manteniendose en contacto. Tenga presente que es una situación transitoria y la conducta de respetar las indicaciones es en sí misma una acción muy valiosa para usted y toda la comunidad. 

Tristeza: esta situación puede darse por la ruptura de la cotidianeidad. También puede agravarse con el aislamiento y por tener contacto reiterado con noticias negativas. Pueden aparecer pensamientos del tipo “no tengo ganas de hacer nada”. Tenga en cuenta que es una situación transitoria y que el propio esfuerzo por respetar las regulaciones es lo que permitirá que finalice lo antes posible. No deje de compartir estos sentimientos con las personas con las que comparte su hogar o con otros a través de medios virtuales. 

• Sentimiento de soledad: la falta de vinculación puede provocar una sensación de soledad y agravarse especialmente en aquellas personas que viven solas. Pueden aparecer pensamientos del tipo “me siento solo”, "qué hago si me pasa algo". Es importante tener en cuenta que otros están pasando la misma situación y que puede ser posible establecer nuevas formas para vincularnos. Quizás con personas a nuestro alrededor (vecinos, comerciantes de la zona, etc.) con las que no solemos relacionarnos o también a través de medios virtuales que hasta ahora no habíamos utilizado. 

• Sensación de encierro: el aislamiento puede hacernos sentir encerrados y agobiados. Pueden aparecer pensamientos del tipo “quiero salir a la calle y juntarme con gente”. Recordar lo transitorio de esta situación y la posibilidad de realizar otras actividades pendientes en el hogar es importante para utilizar recreativa y productivamente el tiempo. 

Ansiedad: la situación puede provocar sensaciones desagradables en relación a la incertidumbre. A su vez, pueden aparecer conductas y pensamientos que busquen huir de la realidad. Pueden aparecer pensamientos del tipo “voy a dormir hasta que termine esto”. Es importante intentar mantener una rutina, establecer una serie de actividades para realizar durante el día y separar un espacio del mismo para el esparcimiento. 

Estas emociones pueden tramitarse identificándolas, aceptando y cambiando aquellas conductas que interfieren con el afrontamiento de esta situación. Identificar implica observar y comprender nuestros pensamientos y emociones.

UNO PUEDE TENDER A TENER PENSAMIENTOS COMO LOS SIGUIENTES: 

"No pasa nada, esto no me va a afectar, están exagerando". 

Estos pensamientos, que pueden calmar a una persona lo llevaran a tomar conductas de riesgo, exponiéndose a sí mismo y otros. La conducta también modula las emociones. 

"Es catastrófico, no lo van a poder controlar, estamos totalmente desprotegidos".

La emoción es la desesperanza y su aparición dificulta que nuestra conducta se mantenga estable, ya que si nada sirve no tiene sentido hacer nada. Es importante identificar esta emoción para comprender que la misma nos hará más difícil generar una nueva rutina y respetar las normas sociales. 

"Debo aprovechar esta situación para hacer todo lo que tengo pendiente, debo ganar tiempo".

La emoción suscitada es la ansiedad de que algo se está perdiendo. Es probable que nos lleve a estar hiperactivos, al agotamiento y al sentimiento de fracaso. Establecer metas resulta una buena estrategia en esta situación, pero es esencial que éstas sean realistas; ya que imponer metas muy exigentes contribuirá a generar un sentimiento de que uno no rinde lo que debería. 

Monitorear constantemente el número de infectados y fallecidos confirmará un sesgo negativo que incrementará nuestro malestar y hará más difícil que podamos mantenernos regulados. La aceptación de esta situación implica tomar estos fenómenos imponderables como parte de la naturaleza y estar más en contacto con el presente sin hacer proyecciones a las posibles consecuencias de esta situación.

RECOMENDACIONES Y CONSEJOS PARA AYUDAR A CONTROLAR LA ANSIEDAD EN RELACIÓN AL CORONAVIRUS:
• Mantener los horarios del sueño.
• No sobreexponerse a noticias y consultar solamente fuentes confiables (organismos oficiales, instituciones prestigiosas) y en momentos del día establecidos (por ejemplo, al mediodía o a la tarde, y no tanto al despertar o antes de dormir). 
• Aunque no vaya a salir de su casa, quitarse el pijama o la ropa de dormir para evitar la sensación de discontinuidad y poder organizar los ciclos del día. 
• Proponerse aprender algo nuevo a través de tutoriales o cursos online, hay muchos gratuitos y de calidad. 
• Hacer una rutina de ejercicios físicos periódica en casa, siempre tomando en cuenta que es una situación especial. 
• Continuar accediendo a la naturaleza y a la luz solar siempre que sea posible. 
• Alimentarse bien y mantenerse hidratado. 
• Mantener sus redes sociales de contención emocional con sus familiares, amigos y personas de confianza a través de medios digitales. 
• Limitar los grupos de chats que difunden noticias, muchas de ellas falsas o erróneas ya que promueven pensamientos negativos y catastróficos y le imponen a nuestra mente un sobreesfuerzo.
• Ser considerado con uno mismo, con sus estados emocionales, teniendo presente que los cambios de rutina tan abruptos, la incertidumbre y la amenaza de la pandemia afecta nuestro estado emocional por más saludables que seamos. Considerar que esto mismo le ocurre a los demás, por lo tanto, intentar ejercitar la tolerancia con nosotros mismos y con los demás. 
• Las personas somos seres rutinarios, sociales y valoramos la previsibilidad. Tengamos presente que la pandemia en pocas semanas alteró todo esto.
• El cambio implica desarrollar conductas flexibles y adaptativas a esta situación con la finalidad de afrontarla positivamente. 
• El armado de nuevas rutinas es un desafío, requiere flexibilidad y tener en cuenta que es un esfuerzo el cambio de rutinas muy abrupto. 
• Si se tienen hijos o menores cercanos, es importante hablar con ellos. Converse sobre la información oficial sobre el coronavirus en un lenguaje adecuado a la edad y de manera honesta. Recuerde que la familia y los afectos observan nuestras emociones y comportamientos. Un buen ejemplo de comunicación acerca de la importancia de la higiene de manos está disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=H6EMAreCOYE
• Los niños tanto como los adultos requieren mantener espacios de juego y divertimento que promuevan emociones positivas. 
• Si vive en espacios reducidos y en familia no los sobreexija con tareas. Tenga presente que respectar la cuarentena es ya un esfuerzo en sí mismo y como tal es valioso. Converse en familia sobre el sentido altruista de las conductas responsables para que tengan sentido los esfuerzos. 
• Buscar ayuda adicional. Si se siente muy nervioso, triste, ansioso o que la situación afecta alguna esfera de su vida, busque un profesional de la salud mental. Siempre con la finalidad de encontrar modos constructivos de manejar la adversidad.


MATERIAL DE CONSULTA:
 • American Psychological Association (APA, 2020). Five Ways to View Coverage of the Coronavirus. https://www.apa.org/helpcenter/pandemics 
 • Colegio Oficial de la Psicología de Madrid (2020). Recomendaciones Dirigidas A La Población Para Un Afrontamiento Eficaz Ante El Malestar Psicológico Generado Por El Brote De Coronavirus-Covid 19. https://www.copmadrid.org/web/img_db/comunicados/2020/recomendaciones-dirigidas-a-la-poblacion-para-un-afrontamiento-eficaz-ante-el-malestar-psicologico-generado-por -el-brote-de-coronavirus-covid-19-5e6782284ec74.pdf 
 • Ministerio de Salud (2020). El Gobierno dispuso la suspensión de clases, licencias para mayores de 60 años y el cierre de fronteras por 15 días para minimizar la transmisión de COVID -19. https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-gobierno-dispuso-la-suspension-de-clases-licencias-para-mayo res-de-60-anos-y-el-cierre 
 • Ministerio de Salud (2020). Salud difunde nuevas recomendaciones para minimizar la propagación del coronavirus COVID-19. https://www.argentina.gob.ar/noticias/salud-difunde-nuevas-recomendaciones-para-minimizar-la-propagacion-del-coronavirus-covid-19 
 • Ministerio de Salud (2020). Comunicado Oficial: Destacados. 14 de Marzo de 2020. https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/14-03-20-reporte-diario-covid-19.pdf 
 • Ministerio de Salud (2020). ¿Qué podemos hacer para cuidarnos? Información sobre el coronavirus, recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación y medidas de prevención. https://www.argentina.gob.ar/coronavirus/cuidarnos
 • Organización Mundial de la Salud(2019). Preguntas y respuestas sobre la enfermedad por coronavirus (COVID-19). https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses 
 • Organización Panamericana de la Salud (2020). Recursos de información relacionados con el nuevo coronavirus. https://www.paho.org/arg/index.php?option=com_content&view=article&id=10430:coronavirus&Itemid=226 
 • Organización Panamericana de la Salud (2020). Coronavirus Disease (COVID-19). https://www.paho.org/en/topics/coronavirus-infections/coronavirus-disease-covid-19 
 • Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud (2020). COVID-19. Recomendaciones. 11 de Marzo de 2020. https://www.paho.org/arg/index.php?option=com_docman& view=download&alias=453-covid-19-recomendaciones&category_slug=2019-ncov-1&Itemid=624 


Para la confección de esta guía se utilizó información proveniente del Ministerio de Salud de la Nación, Organización Mundial de la Salud (OMS), Medical Weill Cornell Center, NIH (National Health Institute).

viernes, 7 de febrero de 2020

¿Cómo hacemos lo que hacemos? El amor en la terapia




Pienso que es biológico todo suceder que implique la realización del vivir de por lo menos un ser vivo. 

Nosotros pertenecemos a una cultura, a una tradición de pensamiento filosófico en la cual la pregunta fundamental ha sido la pregunta por el ser, la búsqueda de la identidad del ser, la búsqueda de su esencia. En otras palabras, lo que propongo es cambiar pregunta por el ser, por la pregunta por el hacer, y preguntar: ¿Cómo hacemos lo que hacemos?. O mejor, dos preguntas relacionadas: ¿Cómo es que conocemos? y ¿Cómo es que amamos? y también ¿Cómo es que podemos no amar?. Así, en el fondo lo que hacemos es preguntarnos por nosotros mismos. 

¿Quién es el observador? cualquiera de nosotros, y como somos seres vivos y operamos en la realización del vivir, la pregunta es ¿Cómo operamos como observadores en la realización de nuestro vivir?. Si dejamos de vivir, no hay pregunta de ninguna clase, no hay reflexión filosófica, no hay reflexión científica,no hay que cocinar, no se hacen edificios, no pasa nada. El vivir es esencial para la realización de todo lo que hacemos como seres humanos. Y todo lo que hacemos los seres humanos ocurre en la realización del vivir, en la praxis del vivir. 

Pero además el vivir nos sucede, no lo hacemos nosotros, nos encontramos viviendo en el momento en que nos preguntamos por el vivir, igual que el burgués gentil hombre de Moliere que se encuentra hablando en prosa cuando reflexiona sobre como habla, y descubre que habla en prosa. Nos encontramos ya en el "suceder del vivir" cuando nos preguntamos por el vivir. Al mismo tiempo la experiencia es lo que distinguimos que nos pasa preguntándonos por lo que nos pasa. 

Si no nos preguntamos cómo hacemos lo que hacemos, no pasa nada, seguimos haciendo lo que hacemos como si tuviésemos la capacidad de hacer lo que hacemos como una propiedad intrínseca. Pero si nos preguntamos ¿cómo hacemos lo que hacemos? abrimos un espacio de reflexión. Y la pregunta, por supuesto, lo que esta pidiendo es una explicación por respuesta, y ¿qué es lo que queremos escuchar?, la proposición de un proceso tal que si tuviese lugar el resultado sería lo que queremos explicar. 

Ese relato se transforma en explicación en el momento en que lo aceptamos, porque si no lo aceptamos no es explicación. Y esto lo aprendemos en nuestra casa, con nuestra mamá, papá, hermanos, profesores, cuando somos pequeños... Un niño de 7 u 6 años, sabe perfectamente bien el tipo de respuesta que quiere escuchar cuando quiere una explicación. "Mamá: ¿cómo es que yo nací?". Lo que quiere oír de respuesta es un relato de un proceso tal que si tiene lugar el resultado es la experiencia explicada. Si ese relato es aceptado es la explicación. De modo que a lo que uno se compromete si acepta la pregunta ¿cómo hacemos lo que hacemos?, es a proponer como respuesta un relato que muestre como lo que hacemos sería el resultado del proceso indicado por ese relato. Si no aceptamos la pregunta, no pasa nada. Pero si una vez que aceptamos la pregunta, nos preguntamos qué estaríamos aceptando al no aceptar la pregunta, aparece algo muy interesante. Se hace evidente que al no aceptar la pregunta por cómo hacemos lo que hacemos, estamos aceptando implícitamente que tenemos la habilidad intrínseca de hacer referencia a un mundo independiente de nosotros.  

Hablamos de las cosas que están ahí, fuera de nosotros. Y el que aceptamos que las cosas están ahí con independencia de nosotros se nota en los argumentos que damos al otro, y todo el mundo lo puede ver porque está ahí con independencia de lo que yo digo. Esa es la actitud cotidiana, así es como vivimos cuando no nos preguntamos porque hacemos lo que hacemos. 

Somos objetivos, esto indica que cuando uno dice lo que dice lo fundamentara afuera externamente de sí. Cuando a uno le dicen eres subjetivo, lo que le están diciendo es: los fundamentos de lo que tu dices no son externos a tí, sino que están en tí, hay una realidad independiente de uno desde donde se valida lo que uno dice. 

Por lo tanto para entender como hacemos lo que hacemos, tenemos que entender el vivir y que hacemos en el vivir, en el acto de conocer, y que pasa que nos equivocamos. ¿Cómo nos equivocamos? Nos encontramos con varias situaciones cotidianas, así estas dos primeras palabras: "ilusión" y "percepción". Cuando hablamos de percepción lo hacemos como si aquello que decimos que vemos fuese independiente de nosotros. Cuando hablamos de ilusión decimos que tuvimos una experiencia que vivimos en el momento de vivirla como una percepción, pero que después comparándola con otra experiencia nos dimos cuenta de que no era válida. Cuando uno vive una ilusión, uno la vive como una experiencia de percepción en el momento en que la vive, y es sólo después que la descalifica como ilusión. En la experiencia misma uno no sabe si lo que está viviendo después lo va a descalificar o no como una ilusión en relación a otra experiencia. 

Otras dos palabras son "mentira" y "error": la palabra mentira hace referencia que lo que se esta diciendo no es válido. El error ocurre después. Uno vive la experiencia que vive como válido en el momento de vivirla, y es solamente después, en relación con otra experiencia que puede descalificarla como un error. Cuando se disculpa por un error lo que pide es reconocimiento de honestidad, más allá de que no puede deshacer lo hecho.

La ilusión y el error o la equivocación nos muestran que no podemos validar lo que decimos a través de una pretendida referencia a una realidad independiente de nosotros. El error es una situación del encuentro de mi vivir con mi circunstancia, en la cual yo vivo una circunstancia como si tuviese un valor, una validez que después invalido en relación a otra circunstancia. Los seres vivos, como un aspecto intrínseco de nuestro ser seres vivos, no podemos distinguir en la experiencia misma entre lo que después diremos que fue una ilusión o que fue una percepción. Vivimos lo que vivimos siempre como válido. Pero tenemos un problema, decimos que aprendemos de los errores, pero los castigamos. Si uno no se da cuenta de que se equivocó va a seguir cometiendo los mismos errores. Así que,  por favor, cuando alguien diga que se equivoco, felicítenlo.

¿Con que validamos nuestro quehacer y nuestro explicar? Lo que es interesante es que en el momento en que uno se detiene a hacer la reflexión que de estamos haciendo, descubre que explicamos nuestras experiencias con la coherencia de nuestras experiencias. Así, nos damos cuenta de que vivimos muchos dominios de realidad, muchas realidades distintas. Pero para darme cuenta de esto necesito aceptar la legitimidad de la ilusión y por otro lado la legitimidad del error como un aspecto del vivir que no puede desdeñar. Tengo que aceptar que no tengo acceso a una realidad independiente para validar mi explicar, tengo que aceptar que no puedo exigirle al otro que vea lo que yo veo, tengo que aceptar que cuando hay una discrepancia con otro, el otro se encuentra moviéndose en un espacio de coherencia experiencial tan válido como el mío, aunque sea diferente, tengo que aceptar que un error es una afirmación hecha en un dominio y escuchada desde otro. Lo mismo es el caso de la ilusión: una ilusión es una experiencia vivida en un dominio que es considerada desde otro. 

Si el observador no acepta preguntarse como hace lo que hace, explica su experiencia buscando alguna referencia a lo objetivo, a lo que él o ella llama la realidad, y opera en el supuesto implícito de que él o ella tiene un acceso privilegiado a ver las cosas como son, ya sea directamente o según algún procedimiento racional. (Camino explicativo de la objetividad). Si el observador acepta la pregunta por el observador y el observar, se hace cargo de que en la experiencia misma no puede distinguir entre ilusión y percepción, y se da cuenta de que explicar su experiencia con coherencias de su experiencia. En este camino explicativo el observador es consciente de que no puede pretender explicar su experiencia haciendo alguna referencia a una realidad independiente de su operar. 

En la vida cotidiana transitamos de un camino explicativo al otro a través de nuestras emociones, en el curso de nuestro emocionear nos movemos en un camino explicativo o en otro. Emocionear es el proceso, la dinámica de fluir las emociones, como lenguajear es el fluir del lenguaje. Cuando queremos que el otro haga lo que nosotros queremos que haga, somo objetivos y realistas. Pero cuando nos interesa la compañia del otro, cuando lo que nos interesa es el otro, uno nunca es objetivo o realista. 

Cada vez que hablamos de emociones hablamos de algo que tiene que ver con nuestro vivir cotidiano, no con algo que tenga que ver con un mundo independiente de ese vivir. ¿De qué hablamos cuando hablamos de emociones? hablamos de conductas relacionales, distinguimos clases de conductas relacionales. Si atienden a las circunstancias en las cuales hablan de emociones, por ejemplo: si atienden a las circunstancias en las cuales hablan de miedo, ternura, amor, odio, agresión, si atienden a lo que hacen y se escuchan a sí mismos, van a darse cuenta de que están haciendo referencia a conductas relacionales. De modo que uno puede caracterizar a todas las emociones en forma de conductas relacionales. Vamos a caracterizar la emoción mas fundamental de todas: "el amor".

"Cuando vemos conductas relacionales a través de las cuales el otro, otra o uno mismo, surge como legítimo otro en convivencia con uno, decimos que vemos (distinguimos) amor". Lo que distinguimos cuando distinguimos amor, es un modo de relacionarnos. Una emoción particular aparece ante el observador cuando él o ella ve que se dan ciertas conductas racionales. Atiendan a Uds. en su vida cotidiana al uso de la palabra amor o amoroso, y verán que esas palabras connotan, denotan o evocan la clase de conductas relacionales que mencione hace un momento. La expresión "legítimo" sólo quiere decir el otro, la otra o uno mismo no tiene que disculparse por ser. Cada vez que alguien se disculpa por ser revela que se encuentra en un espacio en el cual no surge en su legitimidad en relación con los otros. La primer pregunta fundamental fue ¿cómo hacemos lo que hacemos? la segunda pregunta fundamental es ¿cómo es que amamos?. Fíjense que interesante, hablamos del amor como un aspecto fundamental de nuestra existencia. ¿Cómo pasa que el amor es eso? Al mismo tiempo lo podemos negar, podemos negar amar. ¿Cómo es que amamos en circunstancias que podemos negar el amar?. 

Amar es moverse en el dominio de las conductas relacionales a través de las cuales el otro, la otra o uno mismo, surge como legítimo otro en convivencia con uno. 

Extractos de la conferencia de apertura de las Jornadas del amor en la terapia. Barcelona 17 de Noviembre de 2000. Humberto Maturana. 


Re adaptación editorial César Covi
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martes, 28 de enero de 2020

De las emociones como construcción social

El estudio de las emociones ha sido una de las áreas de investigación más importante en Ciencias Sociales. La psicología social también ha contribuido al desarrollo de esta área. 
En este articulo vamos a tratar las cuestiones inherentes a la percepción de la naturaleza de una emoción ¿Cómo se origina? ¿Cómo se estudia? Diferentes miradas en la construcción emocional.




Primera mirada: "la emoción y la cultura"

En este sentido, (mirada antropológica) las emociones dependen de un saber sentir (plano subjetivo) y de un poder dominar lo sentido (plano cultural). Desde esta mirada, se afirma que los procesos de valoración de las emociones dependen de las características, el desarrollo, la clasificación y el estado actual de las emociones mismas, es decir, que existe una especie de bucle de autodeterminación de las emociones en lo que respecta a su composición o estimación: sabemos cuanto sentimos porque lo que sentimos posee ya su propio valor, lo aceptemos o no. 

Para poder distinguir que son las emociones es importante estudiar el lenguaje y las culturas. Las emociones pueden clasificarse según los contextos específicos donde emergen. De allí que sostengan que el significado de las emociones variará según la cultura de que se trate. 

Segunda mirada: "el significado de las emociones"

(Mirada semántica). Pinedo hace un estudio psicosocial de identidad de género a través de las emociones y utiliza para ello la plataforma de las representaciones sociales de la masculinidad y de la feminidad. Plutchik su interés en su clasificación semántica estuvo centrado en el significado de las emociones que no se expresan, y llegó a afirmar que aquello que la persona siente pero que no vuelca sobre el mundo no esta construido socialmente. Desde esta mirada se han elaborado categorizaciones de las emociones según lenguajes específicos. 

Prada desarrolló el tema de la categorización semántica de las emociones y logro distinguir cuatro grupos. Los dos primeros pertenecen al ámbito del movimiento: hay emociones activas y hay emociones pasivas. Los dos segundos pertenecen al orden del valor: hay emociones positivas y hay emociones negativas. Fossati, Hevenor, Graham, Grady, Keightley, Craik y Mayberg realizaron trabajos sobre la terminología usada para expresar tanto las emociones positivas como las negativas. 

En el ultimo periodo de tiempo ha adquirido especial importancia el estudio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) desarrollando la tecnociencia y la noción de maquina afectiva. 
En este marco, Miccoli define el sufrimiento posthumano y utiliza la imagen del "abrazo tecnológico". Con el tendido de este puente entre las emociones y las TIC se abre una nueva área de estudios, tratando el tema del yo emocional en la era digital, y relacionan la mediación tecnológica de la experiencia emocional con la construcción de imaginarios socioculturales. ¿Cuáles son las emociones que nos generan los dispositivos digitales y lo que vemos en ellos? ¿Cómo nos condicionan en nuestra construcción cotidiana?.

Tercera mirada: "comunicar las emociones"

Según García se trata de encontrar campos de aplicaciones prácticas de las emociones, no solo en estudios desde el punto de vista terapéutico. Grazzani-Gavazzi, estudian los cambios culturales comunicativos desde la psicología de la emoción, mientras Singer observa las diferentes emociones que emergen en los contextos comunicativos específicos, ubicando las narrativas individuales y narrativas sociales ¿Porqué lo que sentimos esta condicionado por nuestro sentido de pertenencia al grupo donde interactúo? ¿Porque lo que siento cuando estoy solo termina siendo condicionado cuando estoy con un grupo u otro? 

Así, el trabajo de Hallet añade un factor importante: la interacción comunicativa de las emociones, es decir, no se trata de contextos fijos, estáticos, sino de interacciones dinámicas mediadas emocionalmente.  

Cuarta mirada: "emociones e identidad"


Harré considera a las emociones como constructora de identidades, subdivide en tres perspectivas: la construccionista, la socioconstruccionista y la postconstruccionista. 

Según la perspectiva construccionista, se estudia la cultura y la emoción según la estructura normativa de la realidad, centrando su interés en la expresión de las emociones y las diferencias de códigos. Damiani sostiene que para comprender la construcción de las emociones es necesaria una integración "teórica", concibiendo, Ceglie en su investigación, los ataques de pánico como una ruptura entre palabras y emociones. Ferrara afirma que existe una resistencia y un bloqueo al expresar emociones en determinados contextos sociales, por ejemplo, en el ámbito laboral, sentir y trabajar no pertenecen al mismo espacio ni tiempo. Glenberg, Havas, Becker y Rinck muestran como el cuerpo puede expresar y construir emociones que el lenguaje por sí solo no puede, como por ejemplo las somatizaciones (ronchas, salpullidos, hinchazones, alergias, etc). Y frente al avance de la educacion a distancia: ¿Cuál es el rol de las emociones en los procesos de aprendizaje a distancia y en consecuencia con el uso de las TIC? Las emociones no son un apriori, sino que se construyen y reconstruyen a o largo de las narrativas. 

Según la perspectiva socioconstruccionista, se realizan varios análisis que dan pie a una seguidilla de temas relevantes que reduciremos en nombrar sus temáticas para que funcionen como disparadores. Dalamere sugiere que la violencia y las emociones actúan conjuntamente en el contexto de los videojuegos, así, Dalancey trata las emociones, la acción y la intencionalidad de los individuos como tres fuerzas que confluyen y operan en el cuerpo. Siguiendo este hilo, Frewin, Stephens y Tuffin analizan ya no el cuerpo directamente, sin el papel que tienen los relatos particulares en la construcción discursiva de las emociones. Llevan a cabo investigaciones basadas en los relatos policiales y otras basadas en los relatos adolescentes, donde construyen las propias emociones y la construcción de si mismos. Diferentes autores estudian: la construcción social de las emociones en relación a diferentes contextos comos ser: en el marco de la biología y del positivismo, en relación a los contextos de salud, en relación a las curas paleativas, en el contexto de la masculinidad, en relación a como los habitantes comparten sus sentimientos en la vida cotidiana, en relación a diferentes culturas, la construcción emocional en relación a personas con sentimiento de culpa, en relación a los celos en el marco jurídico, la construcción de las emociones basadas en historias contadas por personas celosas, la construcción de las emociones en relación al discurso urbano, etc. 

Según la perspectiva postconstruccionista, se estudia la construcción de las emociones tomando el género y las costumbres como elementos claves, elaborando aproximaciones a la teoría de la afectividad (Gil). Se toma como punto de análisis el estrés y el agobio, la identidad y las emociones en la vida de los adultos, la particularidad de las emociones en el mundo posmoderno, la masculinidad, la performatividad y la subversión de las emociones y la percepción de performatividad implícita. 

¿Creías que las emociones podían estudiarse desde tantos puntos de vista en relación a la construcción subjetiva de la persona y según su contexto de desarrollo?     

La quinta y ultima mirada: "Emociones incontrolables"

Esta mirada considera que las emociones pertenecen al orden de la naturaleza. Siendo así, como todo lo natural, las emociones responden a sus propias leyes y no se llevan bien con las de la sociedad. Esta mirada sostiene que las emociones se resisten a ser reguladas por las normas sociales cuya función es, precisamente, regularlas. De allí que la lógica de la regulación de las emociones siempre suponga la interacción entre al menos dos elementos (individuo y sociedad) y cobren cierta relevancia los aspectos simbólicos de esa interacción, sobre todo, la expresión lingüística. 
Así Maturana entiende que la vida humana particular tiene un fundamento emocional que va definiendo el curso que esa vida habrá de seguir. Las emociones, específicamente el amor, están en la base de lo humano entendido como organismo vivo. Solo por ellas (por las emociones) es posible encontrarse con el Otro y, en consecuencia, fundar y dar curso a la convivencia. 


Info: Revista Tierra y Escritura PS
Articulo: Simone Belli - Lupicinio Iñiguez - Rueda
Universitat Autónoma de Barcelona


Re adaptación editorial César Covi
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viernes, 15 de noviembre de 2019

Cámbialo si puedes... Si no, fluye con eso.

En chino, el término Wu Wei describe un aspecto de la filosofía del Tao que se refiere al hecho de que la forma más adecuada de comportarse es no forzar.

Ten en cuenta que no forzar no es lo mismo que no hacer nada. Wu Wei también significa "sin esfuerzo" y "crecer, cómo fluye el río".

Se deriva de la idea de que las plantas crecen a través de Wu Wei. No hacen un esfuerzo por crecer. Simplemente lo hacen. Por lo tanto, se trata de hacer las cosas de forma natural, sin forzarlas y sesgar su armonía. En otras palabras: cámbialo si puedes. Si no, ve con la corriente.

Muchas veces queremos que las cosas sucedan de una forma u otra, o forzamos situaciones en lugar de dejar que todo siga la corriente, siguiendo su propio ritmo. No permitimos que la vida suceda sin ofrecer algún tipo de resistencia. No nos permitimos crecer sin esfuerzo. Es humano tratar de oponerse a algo si te hace sentir incómodo o si no te gusta. Sin embargo, la sabiduría derivada de tus experiencias debería guiarte hacia este estado de "fluir".

“El conflicto, en cualquiera de sus formas, indica resistencia. En un río de ritmo rápido, no hay resistencia. Fluye, rodeando grandes rocas y atravesando pueblos y ciudades. El hombre lo controla para sus propios fines. Después de todo, ¿la libertad no implica la ausencia de la resistencia que el pensamiento humano ha construido alrededor de sí mismo? - Krishnamurti -

La felicidad como un estado en el que fluyes

El "flujo" es un estado mental en el que una persona está completamente inmersa en la actividad que está realizando. Se caracteriza por el hecho de que toda la energía se centra en la tarea en cuestión. El concepto de "flujo" fue propuesto por el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi en el año 1975. Desde entonces, se ha desarrollado en varios campos de pensamiento diferentes.

Mihaly Csikszentmihalyi es el director del Centro de Investigación de Calidad de Vida en la Universidad de Graduados de Claremont en California. Investiga los fundamentos y las aplicaciones de los aspectos positivos del pensamiento, como el optimismo, la creatividad, la motivación intrínseca y la responsabilidad. Sus teorías han tenido tanto éxito, que han sido utilizadas por muchos líderes mundiales. Su libro, " Flow: The Psychology Of Optimal Experience”, se ha convertido en un éxito de ventas exitoso.

"Aceptación. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que resistir y luchar contra una situación que no puedes cambiar”.
-Dalai Lama-

Según Csikszentmihalyi, los componentes de una "experiencia fluida" son los siguientes:

*      Concentración y enfoque. Un alto grado de concentración en un campo de atención limitado. Una persona que realiza una sola actividad tendrá la oportunidad de concentrarse y profundizar en ella.
*      Objetivos claros Sus objetivos deben ser alcanzables de acuerdo con todo el conjunto de habilidades  que posee. De esta manera, los verá lo más posible y se esforzará más por alcanzarlos.
*     Retroalimentación directa e inmediata. Los éxitos y fracasos en la actividad son obvios. La persona debe recibir comentarios que les permitan saber cuándo están realizando la actividad correctamente y cuándo no.
*     Equilibrio entre los niveles de habilidad y desafío. La actividad no puede ser demasiado complicada, porque la persona se dará por vencida rápidamente. Pero tampoco es demasiado fácil, porque se cansarán y dejarán de hacerlo. Debe haber un equilibrio.
*       La actividad debe ser intrínsecamente gratificante. De esta manera, no notará el esfuerzo que pone en ello mientras lo hace. Debes probar algo que te haga sentir bien, para que apenas notes el esfuerzo que estás haciendo.

Cámbialo o sigue la corriente

Las personas pasan por situaciones complicadas a lo largo de sus vidas, que a menudo no pueden cambiar. Pero pueden modificar la forma en que enfrentan estas situaciones. Se trata de ver las dificultades como una oportunidad para el aprendizaje y el crecimiento personal.  Creer que todo sucede por una razón, para enseñarnos una lección importante.

Cada persona reacciona a la misma situación de una manera única y diferente, y es importante que busquemos ayuda en otras personas cuando nos sentimos desorientados. Otros pueden servir de referencia para nosotros. No se trata de interpretar a la víctima. Se trata de buscar ayuda si es necesario, hablar con otras personas y liberarnos de todo lo que nos preocupa.

Como hay aspectos que no podrás cambiar, sigue la corriente. Deja que las cosas sigan su propio curso y no ofrezcas resistencia.

"No hay pasado ni futuro, todo fluye en un presente eterno".

James Joyce

https://exploringyourmind.com/change-can-not-go-flow/

Les dejo este video de Eduardo Galeano:





Por César Covi
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miércoles, 6 de noviembre de 2019

Lo que no debes sacrificar por un trabajo

Bryan Dyson trabajó por 35 años para Coca-Cola. En 1986, Bryan fue nombrado presidente y director general (CEO) de Coca-Cola Enterprises (CCE). Al terminar su trabajo como director general de Coca-Cola, Bryan Dyson en su discurso de despedida expresó un mensaje que dio la vuelta al mundo entero. En este mensaje, él nos reta o invita a establecer nuestros no negociables: el trabajo, la familia, la salud, los amigos y la vida espiritual. 

A continuación, presentamos su discurso:

“Imagina la vida como un juego en el que estás haciendo malabares con cinco pelotas en el aire. Estas son tu trabajo, tu familia, tu salud, tus amigos y tu vida espiritual, y tú las mantienes todas en aire. Pronto te darás cuenta de que el trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes comprender esto: aprecia y esfuérzate por conseguir y cuidar lo más valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y, sobre todo, crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno. Shakespeare decía lo siguiente: ‘Siempre me siento feliz. ¿Sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele. Los problemas no son eternos; siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, por eso ¡ámala!’. “Vive intensamente y recuerda esto: antes de hablar... ¡Escucha! Antes de escribir... ¡Piensa! Antes de criticar... ¡Examina! Antes de herir... ¡Siente! Antes de orar... ¡Perdona! Antes de gastar... ¡Gana! Antes de rendirte... ¡Intenta!”.

Constantemente converso con diversas personas que buscan equilibrar su vida profesional y personal. Lograr dicho balance involucra ser conscientes de nuestras decisiones y sinceros con nuestras motivaciones. Asimismo, observo que los jóvenes presionan cada vez más a las organizaciones para obtener ese equilibrio vida-trabajo, quizás porque crecieron viendo a sus padres entregándose al trabajo y no desean lo mismo para su futuro. Comprender cuáles son nuestras prioridades y responder con acciones de forma efectiva presupone plantearnos las preguntas correctas.

A continuación, presento un listado de preguntas que podrían ayudarte a evaluar, desde una perspectiva objetiva, cómo te estás haciendo cargo de tu desarrollo profesional y personal:
·      ¿Qué es aquello importante para ti? 

·      ¿Cuáles son tus no negociables?, ¿estás sacrificando alguno de ellos? 

·   ¿Cuál es el precio y recompensa de ese sacrificio?, ¿estás dispuesto a pagar ese precio?, ¿por cuánto tiempo?
·      ¿En qué eres realmente bueno? 

·      ¿Tu trabajo actual te permite fluir a través de tus fortalezas? 

·      ¿Qué podrías hacer para equilibrar y alinear tus motivaciones con tu trabajo?, ¿por qué no lo haces?

Estar con los tuyos, cuidar de tu cuerpo que es el activo más importante que tienes, conocerte mejor desde un plano espiritual y realizar actividades que te llenen son responsabilidades tan importantes como lograr tu crecimiento personal. Recuerda que si no estás bien contigo mismo, no encontrarás el lugar donde puedas capitalizar todo tu talento. Primero personas, después profesionales.

PAUSA ACTIVA
•  ¿Por qué te dedicas a tu profesión? 

•  ¿Qué agradeces antes de dormir? 

•  ¿De dónde vienen tus motivadores?, ¿qué te enciende? 


El articulo forma parte del libro "Primero personas, después profesionales", de Alfredo Alfaro. 

Por César Covi

lunes, 4 de noviembre de 2019

Los efectos de la pobreza sobre el desarrollo cognitivo y emocional

Todos hemos oído hablar del genoma humano, ese conjunto de instrucciones que hace que seamos personas, jugadores de básquet o de ajedrez. Es, en cierta forma, lo que traemos de fábrica, el color de ojos, la propensión a ciertas enfermedades y sí, nos marca bastante.




Pero no es todo: somos también lo que hacemos con lo que traemos de fábrica: la comida, los mismos de papá y mamá, la clase de gimnasia o la de geografía, la frazada en el invierno y el helado en verano. En otras palabras, también nos constituye el ambiente que nos toque en suerte o en desgracia. Y quizás donde más se marque este efecto ambiental sea en el cerebro, ese aparato que de alguna manera, nos hace ser quienes somos. 

Allí cambia, todo cambia, se acallan o gritan las charlas entre neuronas, se hacen o se deshacen circuitos, crecen y decrecen áreas. Sabemos hoy que el cerebro es especialmente sensible al estrés crónico, al maltrato, la carencia física y afectiva... a la pobreza. 

Así como Mafalda le partía el alma ver gente pobre (mientras que Susanita opinaba que "bastaba con esconderlos"),  a Sebastián Lipina (Investigador del CONICET y Director de la Unidad de Neurobiología Aplicada, desarrollador de la investigación sobre la que se basa este articulo) le parte el alma cómo la pobreza, pese a los esfuerzos por erradicarla, impacta sobre el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso. 

Qué es la pobreza y cómo la experimentamos los seres humanos son dos preguntas que trascienden el interés científico. En primer lugar, porque es un fenómeno que afecta a más de la mitad de la humanidad y que condiciona las posibilidades de que las personas vivan sus vidas dignamente. La pobreza enferma y mata mucho más pronto en comparación con aquellas condiciones en las que están garantizados la satisfacción de los derechos a la salud, la educación y el trabajo. Por eso puede obstaculizar las oportunidades de crecimiento y aprendizaje de niños y adultos, hipotecando sus posibilidades de inclusión social, educativa y laboral durante todo el ciclo de la vida. 

Además, la pobreza está lejos de ser una experiencia homogénea para los miles de millones de personas que la padecen. Las privaciones de un niño pobre que vive en Argentina, o en la región andina de Perú o Bolivia no son experimentadas de manera similar a las de otro niño pobre que vive en un país de África subsahariana o de la India. 

Con todo, aun dos niños pobres que se crían en el mismo barrio de una ciudad no experimentan de la misma forma las privaciones, porque sus sensibilidades a ellas pueden ser diferente, así como la red social y de cuidado que los contiene o los rechaza. 

Para los niños, el contexto de carencias y privaciones aumenta la probabilidad de que su crecimiento físico y desarrollo psicológico se vean afectados por las dificultades para acceder a la alimentación e inmunización adecuadas incluso desde antes del nacimiento. Las probabilidades de adquirir enfermedades prevenibles que, en muchos de estos casos, resultan letales aumentan con la exposición a ambientes inseguros e insalubres. 

Por otra parte, muchas de las carencias que conlleva la pobreza son de carácter simbólico: las condiciones de vida, hacen que las oportunidades de estimular las competencias cognitivas y el desarrollo emocional, intelectual y social de los niños, disminuyan porque la tensión psicológica y la impotencia de los adultos para alcanzar estándares mínimos de dignidad cotidiana, pueden provocar un aumento de la incidencia de estresores en los ambientes de crianza. 

Los estresores son circunstancias ambientales (por ejemplo: materiales y afectivas) que activan un sistema de adaptación orgánico que involucra diferentes partes del sistema nervioso central y autónomo y se denomina "eje HPA", porque involucra al hipotálamo, la glándula pituitaria y la médula adrenal, aunque también se conecta con otras redes neuronales del cerebro y modula su funcionamiento. En situaciones tempranas de adversidad causadas por la pobreza extrema, el maltrato y el abandono, el sistema se activa en forma crónica y daña la salud física y psicológica de todos los integrantes de la familia, en especial de los niños, desde antes de su nacimiento. 

Uno de los aspectos que la pobreza y el estrés crónico afectan de forma significativa es el desarrollo de las competencias autorregulatorias. 

Fuente: Pobre Cerebro. Sebastián Lipina. 

Re adaptación editorial César Covi
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martes, 15 de octubre de 2019

Mediación: la clave para humanizar y resolver colaborativamente los conflictos


“La formulación de un problema es más importante que su solución”.- 
Albert Einstein

El conflicto es inherente a la naturaleza humana y evitarlo no lo soluciona. Pero enfrentarse a un conflicto como responsables que somos de que se haya generado, supone un gran desgaste físico y psicológico.


Es por ello que desde la antigüedad hemos preferido dejar en manos de un tercero ajeno a nosotros la responsabilidad de resolver nuestros conflictos, aunque el resultado de la decisión que pueda adoptar no nos resulte satisfactoria, incluso habiendo sido a favor nuestro.
Si bien, siempre ha existido, desde hace unos años, está irrumpiendo cada vez con más fuerza la MEDIACIÓN, como un medio alternativo de resolución de conflictos y complementario de la vía judicial.
La Mediación es un proceso voluntario en el que dos o más partes involucradas en un conflicto trabajan con un profesional imparcial, el mediador, para generar sus propias soluciones con el fin de resolver sus diferencias. El mediador trabajará para que las partes vuelvan a comunicarse, expresen sus emociones, necesidades e intereses, lo que hará que sean ellas las que propongan las posibles soluciones con el fin de obtener el acuerdo más beneficioso para ambas.
La Mediación ofrece una oportunidad de ganar una mayor comprensión de su conflicto, y limitar el coste temporal, económico y emocional, que implica un procedimiento legal completo. Además la Mediación es un proceso confidencial, donde sólo las partes y el mediador van a tener conocimiento de lo que allí suceda.

En la Mediación no hay vencedores ni vencidos. Es un ganar-ganar. Por ello existen mayores garantías de que el acuerdo obtenido se cumpla y sea duradero en el tiempo. Incluso aunque en ocasiones las partes no logren alcanzar un acuerdo, la relación entre ellas puede salir reforzada pues han conseguido volver a comunicarse.

En la sociedad actual, donde estamos conectados mundialmente y donde las relaciones entre personas y naciones están tan extendidas, contar con la Mediación no sólo permite que los conflictos que puedan surgir se resuelvan rápida y eficazmente sin perjuicio para los intereses de las partes, sino que incluso permite que la relación entre las partes no sólo se conserve sino que se vea fortalecida.

Cualidades esenciales de la Mediación:
-         Voluntariedad. Cada uno de los mediados puede abandonar el proceso en cualquier momento, por cualquier razón, o incluso, sin alegar razón alguna.
-         Es colaborativa. Puesto que ningún participante en Mediación puede imponer nada a nadie, todos están motivados para resolver los problemas y alcanzar los mejores acuerdos.
-     Controlada. Los participantes mantienen completa su capacidad de decisión y la posibilidad de oponerse a cualquier propuesta de acuerdo. Nada puede serle impuesto.
-         Confidencial. La Mediación es confidencial. Las conversaciones mantenidas durante el proceso, y todos los materiales utilizados para la Mediación no son susceptibles de ser utilizados (esto incluye al propio mediador) en ningún procedimiento legal posterior, por ninguna de las partes en conflicto.
-       Informada. El proceso de Mediación ofrece la oportunidad de obtener e incorporar información y consejo legal. Cada uno de los mediados puede recabar dicha información, solicitada de su abogado, o ambos, de uno cuyos servicios hayan decidido, de común acuerdo, recabar. Esta información no determina, salvo que las partes así lo quieran, el resultado de la mediación. Los mediadores tienden a animar a las partes a obtener asesoramiento legal y a aconsejarles que cualquier acuerdo que implique cuestiones de carácter legal sea revisado por abogados independientes con carácter previo a su firma. Si el asesoramiento legal se solicita o no, es, en último término, una decisión de los participantes en el proceso. 
-       Imparcial, neutral, equilibrada y segura. El mediador tiene la responsabilidad de asistir a cada mediado y no puede favorecer los intereses de uno frente a los del otro, ni puede favorecer un resultado específico de la Mediación. Su mediador está éticamente obligado a reconocer cualquier desviación sustancial en el tratamiento de los aspectos del conflicto. El papel del mediador es asegurar que las partes alcanzan acuerdos de manera voluntaria, libre, e informada, y nunca como consecuencia de coerción o intimidación.
-       Autoresponsable y satisfactoria. Sobre la base de una participación activa en la resolución voluntaria del conflicto que conduce a las partes a una Mediación, el nivel de satisfacción de los participantes en ésta, y el grado de implicación y compromiso para mantener y cumplir los acuerdos alcanzados, ha demostrado ser notablemente superior en comparación con otras opciones relacionadas con la reclamación de los intereses de las partes en conflicto en vía judicial.
Formaciones que dicte sobre el tema:
  • Comunicación Eficiente: el arte de transmitir mensajes
  • Comunicación, emociones, conflictos y mediación
  • Contextos Familiares Vulnerables
  • Como me relaciono con el otro
Por César Covi
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viernes, 11 de octubre de 2019

Prejuicios y estereotipos ¿Qué son y cuáles son sus consecuencias?





Un prejuicio es un pensamiento negativo que alguien emite sobre una persona, cosa o situación sin tener verdadero conocimiento sobre eso. Esta actitud es una muestra de rechazo. El origen etimológico de este término se le atribuye al griego praeiudicium, que podemos interpretar como un juicio previo.


Es el pensamiento y actitud, por lo general negativa, que una persona o un individuo tienen ante otra persona o grupo de personas a los que considera ajenos a su grupo de referencia, entendido el grupo como una región, nación, religión, cultura, clase social, orientación sexual, profesión, etc.


Podríamos afirmar que a lo largo de la historia hubo varios prejuicios conocidos, como cuando se realizó el descubrimiento de América por parte de Cristobal Colón y sus seguidores crearon ideas erradas acerca de los nativos americanos y sus costumbres. Ésos eran prejuicios, ya que elaboraron un estereotipo sobre algo que no conocían, ni tenían certeza alguna.



La elaboración del prejuicio ha evolucionado conforme ha cambiado la sociedad. Antes, por ejemplo, se creía en brujas y se las quemaba en la hoguera.

Por otro lado, se puede afirmar que una persona que tiene prejuicios puede no querer conocer la realidad para que las evidencias no le demuestren que está equivocada. Cuando hay un prejuicio hay discriminación, la persona que prejuzga se siente superior a alguien y lo señala por sus características físicas o de personalidad. La emisión de estos pensamientos está ligada a experiencias pasadas o a ideales que se le fijaron durante su crianza.

Es muy probable que ciertas personas tengan prejuicios porque sus padres o abuelos se los han transmitido. Bien sabemos que los niños no distinguen lo bueno de lo malo hasta cierta edad, y hasta ese momento van absorbiendo todo lo que sus padres (o quienes los sustituyan) hacen, porque son su modelo a seguir. Por ejemplo, puede ser que un niño crezca siendo un racista, ya que sus padres son unos discriminadores y xenófobos.

Los prejuicios negativos que se desarrollan a gran escala en una sociedad pueden causar tensiones entre los grupos. O que grupos de personas se vean privados de algo o sean tratados de manera desigual, por ejemplo, a causa de su origen, color de piel o religión. A eso le llamamos discriminación.  

El estereotipo es una imagen mental muy simplificada. Es colectivo. No se puede estereotipar a una persona, ya que se trata de una imagen compartida por una colectividad. Es la concreción del prejuicio. Por ejemplo: “Los gitanos (todos, generalizando) son unos ladrones”.

Los prejuicios y los estereotipos pueden influir de manera negativa en las relaciones entre grupos sociales y dificultar su convivencia. Los prejuicios y los estereotipos son la base d la base d la base de actitudes discriminatorias e actitudes discriminatorias e actitudes discriminatorias y pueden tener graves consecuencias en la convivencia hasta convertirse en un absurdo móvil para emplear la violencia y la agresión hacia otros seres humanos. 

Te comparto este vídeo donde se ve claramente lo tratado en este post.




Por César Covi
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