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domingo, 29 de septiembre de 2019

Escucha activa: Potencia tus conversaciones.


Cuando hablamos lo hacemos para ser escuchados, ya que el escuchar valida el hablar. El hablar no garantiza el escuchar: "Cada uno dice lo que dice y el otro escucha lo que escucha". Escuchamos desde nuestra historia.

Algunos autores definen varios tipos de escucha, en este caso vamos a sintetizarlas en 4 grupos principales:

  1. Escucha inactiva: cuando escuchamos sólo las palabras que "entran por un oído y salen por el otro". 
  2. Escucha selectiva: filtramos el mensaje, es decir, prestamos atención a aquella parte que consideramos más importante para nosotros. 
  3. Escucha reflexiva: Reflexionamos e indagamos sobre lo que se está diciendo para lograr un mutuo acuerdo.
  4. Escucha activa: obtenemos con atención la totalidad del mensaje, interpretando el significado correcto del mismo, a través del mensaje verbal y no verbal de nuestro interlocutor.
ESCUCHA ACTIVA 

Significa escuchar con atención y concentración, centrar toda nuestra energía en las palabras e ideas del comunicado, entender el mensaje y demostrar a nuestro interlocutor empatía y retroalimentación de lo que creemos que hemos comprendido.

"La escucha es una de las competencias más importantes en un ser humano. En función de la escucha, construimos nuestras relaciones personales, interpretamos la vida, nos proyectamos hacia el futuro y definimos nuestra capacidad de aprendizaje y transformación del mundo".

El 80% de la efectividad en una conversación está basado en la escucha. No en vano tenemos dos orejas y una sola boca. Para escuchar no basta con oír, es necesario interpretar lo que el otro está diciendo. Esto es el carácter activo de la escucha y el compromiso de comprender al otro.

Escuchamos a nivel corporal, pues las posturas, los gestos, tonos de voz o movimientos con las manos pueden decir más que las palabras. 

"Se puede mentir con la boca pero la expresión que acompaña a las palabras dice la verdad".

¿Porqué la escucha es una de las competencias más importantes en la comunicación humana? Cuando hablamos, lo hacemos para ser escuchados y este es el propósito del habla. Por lo tanto podemos decir que la escucha es el criterio de validación e indicador de calidad del habla. Para que el otro esté interesado en escucharme, tendré que ser capaz de mostrarle que lo que estoy diciendo también le interesa. 

Cuando relacionamos el escuchar con el interpretar, estamos validando el carácter activo de la escucha. Cuando escuchamos activamente, estamos realizando un proceso de interpretación interna que nos va a permitir entender y comprender qué nos están diciendo. 

En este proceso interpretativo interviene la historia tanto personal como social de quien escucha y de esta historia surgen supuestos, juicios y prejuicios sobre lo que se está escuchando. De la misma forma que nuestra interpretación emerge del pasado, aparece también la mirada que tenemos en el presente sobre las expectativas del futuro, sobre lo que consideramos que "debe" pasar, hasta lo que creemos que "podría" pasar.  
  • PASADO (Observador): ¿Desde dónde habla esta persona?
  • PRESENTE (Acción): ¿Cuáles son las acciones involucradas en lo que está diciendo?
  • FUTURO (Resultado): ¿Cuáles son las consecuencias de esas acciones? ¿Qué posibilidades se abren o se cierran?
"Así como inciden en la escucha en los espacios que abrimos, ella también está condicionada por los espacios que cerramos, por lo que excluimos del ámbito de lo posible, por lo que define nuestras clausuras". 

Por César Covi
http://linktr.ee/cesarcovi

miércoles, 11 de septiembre de 2019

¿Porqué no podemos entendernos bien? Brechas conversacionales


Todas las relaciones humanas empiezan o termina por entendernos bien y crear afinidades fantásticas, o por la falta de entendimiento y generar rupturas caóticas. Así, comienzan amores o se terminan, se arman y se desarman familias, se rompen amistades de toda la vida, se generan acuerdos de trabajo o se destruyen. 

Cada uno dice lo que dice y el otro escucha lo que escucha...

Si sigues nuestros post, anteriormente hemos visto que, uno de los ingredientes que existen en nuestras interpretaciones es nuestra historia, nuestro pasado, nuestra cultura, nuestros intereses, que nos hacen SER en el presente, un tipo de observador particular (interprete).

Cuando hablamos, lo hacemos para hacernos cargo de algo que nos inquieta, que nos pasa. Por lo general no sabemos cuál es la inquietud que conduce al que habla a decir lo que dice. Podemos escuchar y entender lo que dice y sin embargo no sabemos qué lleva al otro a decir lo que está diciendo. También recordamos que nuestras emociones son como un iceberg, es muy poco lo podemos ver o mostrar generalmente de ellas en las conversaciones no comprometidas si no tenemos la apertura suficiente. 

También sabemos que escuchamos desde nuestras expectativas, desde lo que consideramos que "debe" pasar (prejuicio). 

En una conversación, existe el sentido del que habla, que busca crear un puente con el orador, y el sentido del que escucha que le asigna un sentido propio a las palabras del orador. Ambos desean acoplarse en sentidos compartidos. 

Cada interlocutor le asigna su propio sentido, es decir, el sentido que el orador y el oyente le confiere a lo hablado, remiten a sí mismo, a dos personas diferentes. 

No debemos suponer que por haber dicho lo que dije, el otro interpretará lo que yo espero. No importa cuán claro creo que he sido, la brecha de sentido puede haberse producido igual.

Por lo tanto, podemos decir que toda escucha es la aproximación más o menos certera de lo que el otro ha querido expresar. 

El sentido que el que habla busca expresar y el sentido que el que escucha le confiere siempre serán diferentes y esa diferencia es la distancia que se genera entre el orador y el oyente. ¿Cuántas peles se generan por falta de entendimiento? ¿Y cuántas de ellas se pueden evitar si me comunico responsablemente?.

La brecha que se establece al comunicarnos se disminuye a partir del compromiso responsable en comprender, que asume tanto el que habla como el que escucha. 

La escucha deja de ser resultado de la conversación constituyéndose en un proceso generativo para los dos interlocutores. 

El reconocimiento de la existencia de la brecha nos permite ser responsables de la escucha. 

Para lograr que la brecha se achique serán importantes tener en cuenta estas dos condiciones:

  • Aprender a respetar las diferencias que surgen en cada relación
  • Hacernos cargo de la brecha para que no alcance situaciones críticas 
En las relaciones humanas, lo importante, es experimentar el "Tú" como realmente "Tú", lo que significa, no pasar por alto su planteamiento y escuchar lo que esa otra persona tiene que decirnos, sin juicios. Algo que no sucede siempre, principalmente cuando llegamos a situaciones de conflictos, o venimos cargados con emociones negativas como la ira, celos, enojo, rencor, y estas empiezan a empoderarse de los pensamientos y los sentidos con los que interpretamos lo que el otro esta diciendo y me comunico como consecuencia. Para lograr una escucha consciente, la apertura y el auto control consciente es necesario. 


Pero esta apertura existe, en último termino, no sólo para la persona que uno escucha, sino más bien, toda persona que escucha es fundamentalmente una persona abierta. Sin esta clase de apertura mutua no pueden existir relaciones humanas genuinas. ¿Te imaginas hablar con alguien que esta poniéndose constantemente adelante de tus conversaciones haciendo eco de si mismo? El permanecer juntos como pareja, amigos, familia, compañeros, clientes o colegas, también, significa ser capaces de escucharse mutuamente. 

Por César Covi
https://linktr.ee/cesarcovi